¿Cómo nació este aceite?

Queremos contarles cómo empezó este nuevo producto, el aceite esencial de mandarina..

 

Blanca y Ramiro (o Blanquita, como la llaman todos), mentalizadores de todo este proyecto, tienen 62 y 67 años, respectivamente, siempre han sido visionarios, jamás han estado estáticos, siempre han buscado analizar, proyectar y ejecutar muchos proyectos, entre tantos, este: Aroma Santo.

 

Debido a la pandemia que actualmente atraviesa el mundo, Blanquita y Ramiro al igual que muchos de ustedes, se mantuvieron en su casa, respetando la cuarentena; pero como les habíamos dicho antes, jamás estáticos, siempre buscando qué hacer, pese a cualquier circunstancia. Bueno, pasaron ya más de 3 meses en los cuales tuvieron que estar en la casa; en junio de este año (2020) con todas las seguridades del caso, decidieron realizar un paseo a un lugar cercano a su casa, ellos viven en Loja -la capital de la provincia-, visitaron lugares hermosos, y por supuesto a gente muy humilde y amable; Blanquita y Ramiro vienen de pequeñas ciudades de la provincia de Loja, Ramiro, La Primavera, un lugar muy lejano y hermoso, en Lauro Guerrero; y, Blanquita, aunque nació en Guayaquil, toda su niñez y juventud creció en Catacocha, un hermoso pueblito; les contamos de dónde vienen ellos, para que sepan por qué el amor de ambos hacía el campo y su gente.

 

Cuando en Aroma Santo iniciamos con este proyecto, realizamos muchas pruebas, de materia prima, de factibilidad, medio ambiente, entre muchos otros temas, es así que,  en algunas pruebas ya habíamos elaborado el extraordinario aceite de mandarina, su olor siempre nos cautivó, tenemos que reconocer que su aroma, es el más exquisito que jamás hayamos hecho en nuestra planta; es por esto, que siempre estuvo en nuestra mente elaborar este aceite tan especial, pero quisimos posicionar primero nuestro principal producto, que es el aceite del fruto de palo santo, lo cual, gracias a Dios, es ya una realidad. 

 

Volvemos a lo que les estábamos contando acerca de las salidas en pandemia de Blanquita y Ramiro, en una estas salidas, conocieron a una familia muy humilde, que al verlos solos, se les acercaron para conversar y saber, qué los había traído hasta ese lugar, -muchos están visitando el campo, para los paseos familiares, algo que antes, no era tan usual-, como les decíamos antes, Blanquita y Ramiro, desde siempre fueron amantes de la naturaleza, y siempre les ha gustado hablar con la gente, ver y entender sus realidades. El tema de conversación de ese momento, era la falta de trabajo, pues la demanda de productos, por la particularidad de la pandemia, era muy inestable, esta familia les había contado, que ellos vivían del día a día, como muchas familias en nuestro país, su fuente de ingresos era la venta de frutas, pues los comercializaban en mercados al por mayor, o en tiendas, pero en este momento debido a la situación, esta actividad estaba muy reprimida, es así que Blanquita y Ramiro, de vuelta a su casa, comentaban que podrían hacer ellos para ayudar a esta; y, posiblemente a muchas familias, que enfrentan esta realidad?


 

Para Aroma Santo, es importante que sus consumidores conozcan el origen de cada producto, pues para nosotros todo tiene una razón de ser, tal vez fue una coincidencia haber encontrado esta familia? Creemos que fue una hermosa coincidencia, cada vez que producimos este aceite esencial, está en nuestra memoria esta hermosa familia, y sabemos que como ella, existen muchas en el Ecuador, y nos pone muy felices ayudar en la compra de esta deliciosa fruta. 

 

Les agradecemos el tiempo que se han tomado en hacer esta lectura, para nosotros significa mucho que conozcan nuestra historia.

Estas familias tenían entre sus productos mandarinas, -entre muchas otras frutas-, es así que, Blanquita y Ramiro luego de conversar con sus hijos, pensaron en la posibilidad de producir en forma comercial, este fantástico aceite esencial de mandarina, y es ahí, donde  nace nuestro nuevo producto.